miércoles, 29 de enero de 2014













                                   Hilda camino de San Cristóbal
 (manuscrito original, escrito a 4 manos por Hernán y Margiory)

    La  gran imaginación y destreza manual  de Hilda  Ramona, va  unida a una compasión infinita hacia todos los seres humanos que se encontraban colocando su mercancía  en las vías públicas, en especial con los vendedores de chucherías hechas en casa como: majarete, conservas, manducas, hallaquitas o a los expendedores de las frutas de temporada.
   El solo hecho de estar parado en una esquina, era motivo para que Hilda se preocupara por esa persona  y expresara” que le pasara a ese señor o señora o niña, a lo mejor no ha vendido nada. 
   A Mundo¡ es la expresion que precede a la orden perentoria de la mujer diciendole al hijo: Párate Hernán, para comprarle alguna cosita a esa gente. Lógicamente, con esta filosofía, un paseo o  un viaje con Hilda se llevaba más tiempo del normal y si el viaje era hacia San Cristóbal, las oportunidades de ir encontrando a quien hacerle el bien, se ven multiplicadas, comprando en cada pueblito, estación de gasolina o en sitio de parada. 
   El carro se iba llenando de mangos, nísperos, naranjas, parchitas, mamones, lechosas, parchas, chicharrones, morcillas, carne de cochino   ……. y pare de contar. Ya en la maletera no cabía mas nada, de manera que esas frutas, se desparramaban por el piso del noble “Acadian”. Los únicos que quedaban por fuera de las posibilidades de compra en  este literal  “Amazon Vial” eran los animalitos caseros como  loros, morrocoyes, monos y hasta  un oso hormiguero, que la gente  sacaba a vender como una  oportunidad  de ponerse en unos “churupitos”
    Todo desplazamiento a San Cristóbal, se ve coronado por un paso a la vecina población de Cúcuta, donde inevitablemente teníamos que ir,  pues, un  viaje  de Hilda al Táchira, no estaba completo, sino satisfacíamos su pasión por las manualidades. 
   Así que arrancamos temprano en  la mañana, luego del respectivo desayuno, rumbo a la frontera, iniciando con  una visita a  la calle de las “cacharrerías”, donde se abastecía de los elementos de goma para rematar las muñecas de trapo, que están  esperando en el cuarto de la costura en Barquisimeto. Así sale HR, de las tiendas cargada de  “caritas”, “manos” y “pies. Después de éstas compras y de las que se hacían en el  Hipermercado  Ley y el gigantesco  “Tia” del centro de la ciudad, emprendíamos el regreso, ya cayendo la tarde, listos para  abastecernos de Café Galaviz  y Bocadillos Veleños ,  en los abastos ubicados en La Parada, poblado cercano al Puente Santander.
    Finalizamos la  compra y salimos a buscar a Hilda, encontrándola que venía muy  contenta pues según comentó “ le había hecho un favor a un pobre señor,  que no había vendido nada, comprándole  toda la existencia , de unos esos perfumes famosos que uds usan y  así  ya tenía los regalos navideños,”. Y en señal de triunfo , sacó de la bolsa una caja de “Don Paco” , marca en que la picardía del colombiano había trastocado a “Paco Rabanne” 




 
 






 





     Fabricantes de Sueños:

   Las damas de esta familia tienen una destreza casi innata con las manos y el ingenio muy  aguzado. No solo copian muy bien, los modelos de vestidos, muñecas  y disfraces de moda ( como si fueran asiáticas de ojos rasgados descendientes de la dinastía MING), sino que crean  los suyos propios que ponen a volar las fantasías y los sueños de los más pequeños.
   Veámoslas en una tarde cualquiera en sus labores de tela, hilo y zurcidos.

    Hilda con el tanque repleto  de “gasolina de alto octanaje”,  esta ataviada con un vestido crema de 2 tonos, que por los lados tiene un “anexo” en forma de cuña para darle cabida al voluminoso vientre. En  el centro del torax, algunas “burusitas” y una que otra gota ya seca,   dejaron sus huellas, y como si fuese un mapa alimentario, estampado en el pecho de  la Sra de  la casa, orientan  sin lugar a ninguna duda, lo que   preparó  y consumió  esta trabajadora incansable, en el desayuno y el almuerzo.
   La máquina Singer de mil batallas, esta con sus cuatro gavetas frontales abiertas, como bocas  hambrientas, mostrando los hilos de colores vivos, las  tijeras y los blancos botones, que adornaran a la muñeca  empiyamada,  que Hilda  está elaborando.
   Se le surca la frente con 5 delgadas líneas tortuosas de afan, cuando se inclina e intenta pasar el hilo previamente humedecido con la punta de la lengua, por el estrecho huequito de  la aguja.
   La laboriosa labor culmina cuando HR  ajusta y zurce en los bordes,   la  sonriente cara regordita  de plástico, que compro en Cúcuta, y deja entonces  lista la dormilona muñeca, de la nueva serie que está creando, que tiene como sello de identidad: unas  largas piernas,  un gorro arruchado y  los cabellos arreglados con unas trenzas.

   Chela es en extremo meticulosa. Prepara la sala para  el trabajo  como un  torero lo hace con su atuendo, cuando va a una  tarde de faena. Trae cada corte de tela, los patrones de las revistas y lo dispone todo  sobre las sillas de pala marrones de la sala. Busca en la despensa  su hidrocarburo particular: una lata de avena en hojuelas  LASSIE o de unas  bolsas de mani salado JACK, que coloca al alcance de la mano, para ir consumiendo poco a poco en las siguientes 5 horas.
   Chela se hunde  el vestido ancho con las manos a la altura de  los muslos y se sienta para iniciar un incesante pedaleo con el pie derecho, mientras que el izquierdo mece la cuna de otro de los vástagos, que  como por arte de magia, le brota de las entrañas, cada año desde que se casó con Manuel  Yánez.


    Bertha es la mas LIGHT  de las 3 mujeres.
De andar erguido y paso ligero, cada tarde le dedica un rato a la obra artesanal de tela de mezclilla,   que está elaborando. Mira la muñeca  a medio hacer y sonríe imaginando lo mucho que se alegrara  Alicia Pastora en su cumpleaños cuando le entregue su regalo.  
    La abuela Inicia sus oficios  después de tomarse  un café clarito que es su combustible personal, ingerido religiosamente a las 3pm,  se fuma un cigarrillo sin filtro Bandera Roja y se sienta en la mecedora rojiblanca de mimbre , con su “caja de cartón de  sastre” y desde su bunker y puesto de vigilancia en el medio de la sala, le va dando puntadas con la aguja a una figura delgada de cara alargada como las pinturas del Greco,  de cabellos negros rizados hechos con  estambres, que tiene la boca redonda hecha con hilo rojo subido de tono.

domingo, 26 de enero de 2014
















27 de Enero de 1911

   En la nebulosa y fría mañana de  un 27 de Enero de 1911, sale Petra Aguilar  presurosa de Licua a buscar la comadrona de  la cercana población de Duaca, pues su hermana Bertha “rompió fuentes” y entro en cuenta regresiva para traer a José Rafael  a este pacificado (a la fuerza) País.
   25 años más tarde, en la madrugada del 15 de Abril,  por ser el santo de Hilda Vásquez, se ve la delgada figura de José Rafael, dirigiendo sus pasos con su “curruña” el compositor y cantante Juan Ramón Barrios, hacia la calle Bruzual ( hoy carrera 22) entre calles Obispo  e Iribarren ( hoy 26 y 27)  donde  vivía la severísima  Mama Coca, guardiana y custodia  de las niñas Dorante y de  Hilda y Chela, las 2 hijas del compadre Rafael Vásquez.
   El duo de artistas vestidos “estilo dandy” le estrenan a la guapa hilda para su cumpleaño, un bolero escrito a 4 manos por los amigos Aguilar/Barrios  titulado TU SONRISA, que más tarde sonaría como todo un éxito, en la hora romántica de los Hermanos Seguras por radio Lara.
   Hilda le deja caer una rosa desde la ventana al cortejante JR, en señal de aceptación como pretendiente, para que justo un año más tarde, Ir de la mano del serio y erguido Don Rafael, camino del altar donde la espera con su mejor  sonrisa  José Rafael Aguilar.  

miércoles, 22 de enero de 2014

















Las hermanas dinamita

 

   Don Rafael  observa que hay una sana rivalidad  casi desde la cuna entre las hermanitas Vásquez Cárdenas.

    Al fallecerle su esposa precozmente, luego de parirle a Eduardo Antonio,
el varón de la camada,  se vio Rafael Vásquez en la necesidad de acudir con
la comadre Socorro Dorante, que ya construyo su propio  caserón de
amplios corredores, en las colinas que están al este de la Ciudad,
colindando con el pueblo de Santa Rosa. Le solicita el atribulado padre  que
le reciba a las disimiles niñas y lo ayude con la crianza y formación.

   Hilda Ramona blanca como la leche es  más robusta   que la menuda y morenita Rafaela, y lleva  siempre  las de ganar, cuando los ánimos se caldean entre ellas.

    Una queja frecuente de la hermana menor, es que Hilda, le deja los oficios más fuerte a ella, que es “más enclenquita” o que se   hace la tonta, como ocurre cuando le da por  pasearse por la cocina y  meterle cucharazos furtivos  al cuenco de  maicena.

    Algunas  veces Rafaela (o Chela como le dicen), consigue que  castiguen a la insaciable HR, como la vez que trajo a su madrina Socorro, hasta el cuarto compartido, para que revisara debajo de la cama de Hilda, donde se encontraban los restos del dulce de cabello de ángel, que insólitamente aun humeante,  se había reducido hasta la mitad en la olla. Así que la “glotona” HR, se pasa parte de la mañana en el patio a pleno sol, arrodillada sobre unas piedras pequeñas torturadoras.

   En la madrugada   con sus rodillas  aun adoloridas, Hilda sonriente,  cobra venganza  y vacía su bacinilla repleta de las aguas de desecho, en el recipiente de los aseos nocturnos  de su hermana menor, quien horrorizada, al levantarse, tiene que botar sin chistar, los excrementos y orines   de las 2.

   Chela no pierde oportunidad de burlarse de los cabellos crespos de su hermana, quien luego del baño, aplaca la pollina sobre la frente (al estilo francés con un  rompecorazones) alisándola con jabón azul, y a su vez, HR se mofa de las “piernitas de paraulata llanera” de Chela, sin saber que se está adelantando en el tiempo a mencionar una de las especímenes de las que serán  las compañeras inseparables de su hermana: la colección en el patio de aves cantoras.

jueves, 16 de enero de 2014






Manzanares, Olivares  o Aguilares?

 

   En menos  de un siglo un miembro de la familia  Manzanares estuvo involucrado en algún quehacer educativo en el pueblo de Duaca.

    Discurre el año 1821 y José del  Carmen Manzanares manda  a buscar a Coro a su hermana María, para fundar  la primera escuela pública del Distrito Crespo.      

     95años mas tarde,  comenzando el siglo 19,  se escucha al Br Fermín Manzanares, emitir  un  encendido discurso  alabando las bondades de la educación en la casa de su tío,  el  Gnral Ismael Manzanares,  en una tertulia musical-literaria durante la inauguración del colegio Vargas en 1916.

     Al emparejarse (sin matrimonio oficial)  6 años antes con Bertha Aguilar,  la hija  "natural" del Médico y farmaceuta Juan Manuel  Olivares (el llamado medico de los pobres), Fermín sienta cabeza y se instala como diputado y padre de familia.   Asiste de sombrero y pumpa a las sesiones en el palacio legislativo y no se pierde  una pelea de gallos en Licua, de las que escribe algunas crónicas en el periódico “El Siete”  fundado por Olivares en 1886

    Ayuda a su suegro  Juan Manuel en las labores de recolectar productos medicinales de la flora de los alrededores del Eneal y La cueva del Indio, y le acompaña en las largas caminatas de asistencia a los enfermos, que realiza este eminente barquisimetano, que emplea el extracto de clorofila como analgésico, la pulpa de guanábana como antinflamatorio y el ñongue como analgésico.

   Le nace a la pareja   Fermin-Bertha su primer hijo en 1911 y  lo presentan al registro como  José Rafael Aguilar.  José por el  bisabuelo José del Carmen y  por nacer el 28 de Enero, día de San José Freinademetz.

   De tal forma que por ser una sucesión de alianzas matrimoniales no asentadas en el registro civil, nuestro apellido pudo ser tranquilamente el Manzanares o el Olivares en vez del  Aguilar que orgullosamente portamos.

 

miércoles, 15 de enero de 2014


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
José de Jesús:

     Transcurren el año  1918  y  el cuarto embarazo de Bertha sin mucha contrariedad,  hasta que el  Dr. Juan Manuel Olivares, le explica a la asombrada gestante,  que no es un niño lo que trae en camino , sino que son  2,  a los que les  escucho latir su corazón, al auscultarle la barriga con un raro cono de metal aplicado a la piel.

   Se pone difícil a la hora del parto y con mucha dificultad sale el 1er niño, grande  de tamaño y con una circular de cordón que lo asfixia. El Maestro Olivares mueve la cabeza con gesto de resignación y certifica que el niño murió al nacer. Detrás viene el  otro  niño,  muy menudito casi como un ratoncito. La madre  como para querer protegerlo de por vida, repite  en él, el  nombre del mayor de los hermanos,  que ya va orientado laboralmente en la vida.

    20 años después este mismo ser,  con no  más de 1.45 de estatura, se levanta en plena oscurana, solo alumbrado por la luz del altar de los santos. Deja la olla con el maíz reposado desde la noche anterior  a un lado de su máquina,  y comienza a darle vuelta y vuelta a la manigueta en el sentido de las agujas del reloj, obteniendo entonces  unas hebras finas y blancas, que se van  retorciendo sobre si mismas como en un perfecto espiral y pasar  directo a una palangana de peltre. Luego el atareado JJ    vuelve a pasar la masa por el rodillo, en una segunda ronda de molienda.

        Sus múltiples labores y faenas de ayuda para la casa materna,  las realiza JJ silbando boleros con  aires tropicales.  Desde la  molienda hasta el remiendo de  calzado en el taller de Don Mario en San José, donde trabaja de ayudante y aprendiz.

   La otra actividad que hace JJ es mantener  la casa al día con los eventos  que ocurre en la calle y estar pendiente que los “merodeadores” de las mujeres más jóvenes,  se mantenga a ralla y suficiente distancia decorosa.

   Nuestro diminuto  tío  emite como un tren, largas  exhalaciones pitantes musicales. Y es tal su matrimonio con la producción  de chiflidos,  que hasta cuando los amigos lo  llaman desde la cerca de la calle,   lo hacen con un silbido que recuerda  su nombre: shushito.

     Chucho  es un  cantante de los llamados “ barítono natural” y   es que sin escuela vocal  alguna,  entona los boleros de Rafael Hernández, acompañándose por unos rítmicos compases que obtiene de unos palitos de madera de escoba  (una especie de  clave de bajo precio).

      A la puerta de la casa materna lo buscan lo que bertha llama “la cuerdita”, y  sale así nuestro cantante, esta versión tropical de un trovador medioeval, y se pierde  por largas  temporadas, hacia las fiesta de Duaca  que se empatan con las patronales de Aroa y culminan en las festividades de  la virgen de Altagracia en Yumare,  de donde regresa (como dice la abuela),  más flaco que un perro de rancho.

  

 

viernes, 10 de enero de 2014


De Fracturas y  amoríos.

   En  todo niño que se precie como tal, la marca de un brazo roto o una pierna enyesada, es una especie de reconocimiento a ese momento  que se está viviendo con intensidad.

  En esta familia los miembros de la siguiente etapa  (zagaletones)  tienen propensión a extender este periodo de yeso rayado por los amigos   un poco más allá,  hacia los  llamados “años mozos”, relacionando este percance doloroso  con una poco de pasión juvenil. 

    Así  vemos a Henry David  de 16 años, luego de una caída desde la copa de  un mamon cargado,  con las 2 piernas enyesadas e inmovilizado en su cama con unas poleas de tracción, en una incómoda y rígida posición.  HD está literalmente  embutido en un pantalón de yeso desde la cintura hasta los pies y  le dejaron un largo orificio  en la zona pélvica  para que realice sus necesidades (como dice la abuela).     Esta  rigidez medio momia,  del ombligo para abajo del hermano,  no imposibilitan su temprana iniciación sexual, con una  vecina  de  la Urb. Gil Fortoul, la morena María Salomón, quien se ofreció para hacerle la limpieza corporal con una esponja, y el respectivo   ”entalcado” como un bebe   de sus partes íntimas.

    De estos modernos baños “todo incluido”,   nació 9 meses más tarde el 1er nieto de los esposos  Aguilar Vásquez. Este vástago de cejas pobladas, a quien socarronamente siempre le encontraban demasiado parecido con el abuelo José, le pusieron el nombre de un  futuro presidente norteamericano: Ronald

 El otro hermano de correrías de HD es  Nelson R,  quien  sufre  múltiples fracturas en la pierna izquierda,  cuando durante una manifestación estudiantil en la Av. Los abogados, frente al  Liceo Mario Briceño Iragorry,  intenta torear con una media  verónica sin trapo ni traje de luces,  a un autobús de la línea Azul,  y  es embestido de lado, por esa especie de  “miura de caucho”, que es la rueda delantera del colectivo.      NR es rescatado por su amigo Pastor Ramírez, quien   raudo lo traslada  en  la parte trasera del  Oldsmobile  de la familia, hasta la sala emergencia del HC Antonio Ma. Pineda.

    Acá los primeros auxilios  al adolorido dirigente estudiantil, se los otorga una voluntaria del trabajo  hospitalario, la hermosa  Irama,   que es la hija menor  de la  aflautada Sra. Gema de Marmol. Este primor  también lo socorre  en su posterior recuperación y terminarían  siendo  novios.

 

De Fracturas y  amoríos.

   En  todo niño que se precie como tal, la marca de un brazo roto o una pierna enyesada, es una especie de reconocimiento a ese momento  que se está viviendo con intensidad.

  En esta familia los miembros de la siguiente etapa  (zagaletones)  tienen propensión a extender este periodo de yeso rayado por los amigos   un poco más allá,  hacia los  llamados “años mozos”, relacionando este percance doloroso  con una poco de pasión juvenil. 

    Así  vemos a Henry David  de 16 años, luego de una caída desde la copa de  un mamon cargado,  con las 2 piernas enyesadas e inmovilizado en su cama con unas poleas de tracción, en una incómoda y rígida posición.  HD está literalmente  embutido en un pantalón de yeso desde la cintura hasta los pies y  le dejaron un largo orificio  en la zona pélvica  para que realice sus necesidades (como dice la abuela).     Esta  rigidez medio momia,  del ombligo para abajo del hermano,  no imposibilitan su temprana iniciación sexual, con una  vecina  de  la Urb. Gil Fortoul, la morena María Salomón, quien se ofreció para hacerle la limpieza corporal con una esponja, y el respectivo   ”entalcado” como un bebe   de sus partes íntimas.

    De estos modernos baños “todo incluido”,   nació 9 meses más tarde el 1er nieto de los esposos  Aguilar Vásquez. Este vástago de cejas pobladas, a quien socarronamente siempre le encontraban demasiado parecido con el abuelo José, le pusieron el nombre de un  futuro presidente norteamericano: Ronald

 El otro hermano de correrías de HD es  Nelson R,  quien  sufre  múltiples fracturas en la pierna izquierda,  cuando durante una manifestación estudiantil en la Av. Los abogados, frente al  Liceo Mario Briceño Iragorry,  intenta torear con una media  verónica sin trapo ni traje de luces,  a un autobús de la línea Azul,  y  es embestido de lado, por esa especie de  “miura de caucho”, que es la rueda delantera del colectivo.      NR es rescatado por su amigo Pastor Ramírez, quien   raudo lo traslada  en  la parte trasera del  Oldsmobile  de la familia, hasta la sala emergencia del HC Antonio Ma. Pineda.

    Acá los primeros auxilios  al adolorido dirigente estudiantil, se los otorga una voluntaria del trabajo  hospitalario, la hermosa  Irama,   que es la hija menor  de la  aflautada Sra. Gema de Marmol. Este primor  también lo socorre  en su posterior recuperación y terminarían  siendo  novios.

 

jueves, 9 de enero de 2014

Lucas Vicente.

    En la Venezuela rural, antes del boom petrolero, se vivía en una especie de matriarcardo, donde el hombre "era de la calle", según decían las féminas de la familias, y las responsables de la conducción del hogar, el reparto del presupuesto y atención de los hijos eran las madres.
    Era frecuente que de la prolífica descendencia, alguno de los hijo se quedara sin emparejarse, para ser el responsable del cuidado y atención de la matrona en la vejez. Ese fue el caso del queridísimo Tío Lucas. De risa fácil sin carcajadas, mostraba frecuentemente un colmillo incrustado en oro. Pero es que LV era literalmente  "oro puro".
   En atender los requerimientos de la Sra. Bertha, acudir puntualmente andando a su trabajo en el Edificio Nacional y hacer las compras menudas para tener siempre una golosina, un pan dulce  o unas galletas para  los mas pequeños,  le llego la tercera edad.
   Pulcro hasta la obsesión, tiene un ritual de lavado y perfumado  en la mañana, que se sigue de un baño al mediodía y remata con un paseo vespertino  luego de salir de la oficina de correos, para retornar a la casa materna al final de la tarde.
   En su cuarto, 2 escaparates de 2 puertas y un baúl bajo llave,guardan lo que para todos los sobrinos, es motivo de historias fantásticas diversas, que  protagonizan  hasta supuestas morocotas de oro.
   Unas latas de leche "Reina del Campo" guardan los panes salados y los cachitos, que reparte entre los pedidores de bendiciones.
   Su distracciones fundamentales son 4: oír  la  radio,  ver las noticias en la televisión en horas de la  noche, leer el impulso los fines de semana colocando un plástico sobre las piernas, para no manchar las ropa y  hacerle querentoñas a su mascota, una lora antipática y  gorda de todo lo que come, que esta permanentemente  resguardando desde su aro la salida hacia el patio.