lunes, 30 de diciembre de 2013


 

Bertha:

   Es el producto de la unión libre entre el medico de a pie Juan Manuel    Olivares y la sra.  Petra Aguilar   quien en homenaje al abuelo distante le pone por nombre NorBertha, que luego la familia lo  resume en Bertha . Tiene la piel muy blanca y delicada, casi transparente  y el cabello castaño  se le ondula al llegarle a los hombros. De porte fino y hablar pausado, bertha no olvida tiempos mejores cuando hasta institutriz le pusieron para ensañarle las primeras letras en la hacienda familiar situada muy cerca de licua,  antes que se la incautaran los triunfadores de  la guerra federal.

   Bertha traslada a su prole  desde la perla del norte hasta la  Av 5 de Julio en Barquisimeto y cuando  el Gobierno Regional  se dispuso a construir  la Avenida Venezuela , se le pago en efectivos a todos los habitantes de los terrenos aledaños para que desocuparan prontos sus viviendas, una de las familias beneficiadas fue la de su hija Alicia : los  Ugel Aguilar, quienes se trasladaron  hacia la calle 13 cerca del Antiguo reclusorio  Anti-Tuberculoso, hoy Hospital  Luis Gomez Lopez.

    La nueva casa está  distribuida de la siguiente manera:

    Un porche con matas de ambos lados y  un tonel o pipa de agua que sirve  de reservorio para en caso de fallar el preciado líquido.  Un  rotulo de metal en la pared del frente  identifica la vivienda como  Quinta Alicia.

    Luego de la gruesa  puerta principal,  esta una sala pequeñita como para recibir visitas y  se sigue de un largo corredor con habitaciones de lado y lado. Un patio central de techo de asbesto permite una iluminada sala  más amplia donde se hace la vida social y familiar.  Continua  el corredor y  culmina en el comedor de 8 puestos   y la pequeña cocina.

 En el último tramo se sube un  escalón  y sigue el baño bien iluminado por la luz del día,  dado que no tiene las 2 filas de  bloques  y frente a  él,   se encuentra el llamado cuarto de los santos, donde esta una repisa  en  que sostiene una virgen grande de yeso iluminada con un velon rojo, unos escapularios, un  rosario y unas estampitas marrones de lo antigua que son. Se observa además una vitrina con puertas enmarcadas de vidrio que contiene todos los libros marxistas del finado Eliezer Ugel

   una puerta delgada de  madera  da paso hacia el patio trasero  donde está la propia Disneylandia barquisimetana de los pequeños: Un gallinero, una palomas, una lora peleona, un perro  de 2 tonos de color y de pelaje anudado, muchos árboles y tierra, mucha tierra

   Junto con los enseres también se vinieron las figuras  del altar familiar, las costumbres y los rituales de la vida diaria. Démosle una mirada a este variopinto  grupo familiar 

 

    Lucas Vicente  va camino del patio a realizar su rutina de limpieza y se  lleva como implementos: un espejo,   una ponchera blanca, un  jabón de olor, 1 frasco de  agua de colonia Skin Breaser de Menem  y  un peine negro grande. Procede a lavarse la cara, afeitarse y frotarse el pelo. Desde su esquina en la batea , lucas   salpica con el peine de lo que queda en el fondo  de la ponchera a su consentida mascota: Una descomunal  lora furiosa  que es el terror de todos los que nos apersonamos en el patio. El tio soltero, le da un salpicon tempranero    llamándola  Lorenza Lorenza y   le pregunta por los piojitos. El irascible animal, como respuesta, inclina el cuerpo y baja la cabeza emplumada auriverde y   con los 3 largos dedos  delanteros de la  pata derecha, hace el gesto de rascarse para sacarse unos imaginarios piojos.

    El segundo de los hijos  guarda en su escaparate toda la logística de aseo y se  dirige ya vestido  hacia la cortina que hace de puerta de  entrada del cuarto principal  de  la matriarca           Sale el más circunspecto y silencioso de los Aguilar del 3er cuarto y le clava los ojos castaños al reloj  de la pared que le esta campaneando en ese momento las 7am en punto. Es el mismo instrumento de cuerda que le marca los horarios a las faenas del día.

Un dia en esta familia arranca a  las 5am con  chuchito, el benjamín de la familia, silbando Taboga y  otros boleros de su repertorio tropical, para disponerse a moler el maíz que se quedó remojando durante la noche y que  usa paulita para hacer  las arepas del día.

 A las 6:30 se llena la casa con el aroma del colao y   LV  le   acerca  una taza de peltre,  que le deja en la mesa de noche. Este día regresa  a los 15 minutos  y de dos toques suaves en el hombro saca del entrevela a  la matrona de la casa,  y le pregunta: Porque no te tomaste el “pocillo” de café mama?  Te lo deje tapadito  ya hace rato. La  figura delgada  que esta arropada hasta la peineta con una sábana  de flores, y de la que solo se ve unos cuantos mechones de cabello  entrecano, le responde: No mijo todavía no. La voz temblorosa y con bajo volumen, le completa al Oloroso TioLucas: Es que hoy siento el cuerpo como con  quebranto, mediomaluco. Aprovecha entonces la abuela bertha de plantearle a su cuidador y resguardo, y  si  le dices a Alicia que me prepare  un caldito de pichón? Este es para la abuela el mejor reconstituyente  sobre el planeta tierra, que lleva a los recién nacidos de las palomas, previamente desmplumados  hasta un hervor con papas y cilantro.

A las 7:30 la humeante  maicena  es la entrada para el desayuno de arepa, huevo frito y queso rallado  que  comparten Alicia la viuda dueña de la casa, Bertha la Jefa por antigüedad y la prole  de ambas mujeres.

A las 8am Se abre la puerta principal y deja salir la figura erguida de LV rumbo a la oficina del edificio nacional, hacienda las 18 cuadras en exactos 30 minutos de caminata

A las 12 en punto una crema de auyama precede al arroz blanco con un toque de ají dulce y a uno bisteck de hígado encebollados .  La casa toma un silencio absoluto porque se van los adultos  directo para una siesta   y los más pequeños juegan bajando la voz para no molestar

A las 2.30 pm el humeante recién colado cafecito guayoyo recibe unos cachitos duros que son mojaos en la infusión hasta tomar una consistencia más blanda. Se le da inicio a la siguiente jornada que lleva a la abuela bertha hasta la mecedora en el patio interior,para darle lectura a  unas cuantas  hojas de una novela de vaqueros de  marcial Lafuente estefania, matizada  con el suave liar del  único  cigarrito que se permite la  dama. Luego continua una sesión de ludo donde cada vez que la tia Alicia te come una ficha, te da un tiron de oreja o un pellizco en el brazo  y te dice: Ya estas conejo¡

    .  Después de la siesta el Tio lucas sale a su segunda tanda laboral  en la oficina de correos de Venezuela, trajeado  de liquiliqui blanco y zapatos negro lustrosos, y deja la  casa  llenándose con el sonido que sale de una consola marrón y  2 botones de color hueso. Radio cristal en  chachara  am deja escapar su perorata desde el cuarto cuya ventana da a la sala.  El emisor de las ondas sonoras   solo se calla finalizando la tarde para dejarle paso a su sustituto: el televisor. La pantalla animada  toma el relevo desde horas las horas del crepúsculo  hasta  bien entrada la noche

 A las 7pm la Cena:   unas caraotas en caldo full aliñadas, esperan en una olla de  barro  por  unos espaguetis que terminan de cocinarse en el sartén en un sofrito de cebolla, tomate y ajo. De adorno secándose en unas servilletas están unas tajadas largas  de plátano maduro

8pm la familia se reúne alrededor de la tele para ver las noticias mientras los pequeños gastan sus últimos cartuchos jugando  antes de ir a la cama  

y para finalizar el día la novela de las 9, donde esperan las matronas  como todas las noches de lunes a viernes, que   el moribundo señor ricachon rebele el secreto que las  tiene en vilo desde hace días.  

 Esta rutina horaria como un tren suizo solo se vio suspendida la vez  que una mano “inocente” de uno de los nietos Aguilar Vásquez, paro  el penduleo del antiguo reloj, y por 5 horas no se supo si era hora de comer, siestear  o cafetear. Fue el día del trastoque y la locura en los horarios de la casa de la 13.

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