Crimen y Castigo
Como el
título de la novela de Fedor, nos
referiremos a algunos castigos, que empleaban los adultos de esta familia, para intentar enseñar o enderezar a los “traviesos” locos bajitos. (que no eran pocos).
Jartoneria:
Para
Hilda, este pecado venial, que se caracteriza por el apetito insaciable, se
combate suministrando más dosis de la materia “comestible” controversial, que a diferencia del
tratamiento de la medicina homeopática , acá no es dosis baja, sino dosis
masiva.
Sale Hilda, luego de darle a la prole un
almuerzo de Torticas en caldo, rumbo a
la casa de chela, llevando consigo en una mano vestidos ya cortados y en la
otra a uno de los hijos.
No más traspasar la puerta y después de la
ceremoniosa bendición, el niño se va hacia el patio interior a donde llegan los
olores de lo que será la comida del temido Manuel Yanez: Arbejas verdes con
chuleta de cochino, arroz blanco y tajadas de platano maduro.
Arbejas¡ exclama el pequeño de pantalones
cortos, y la tia presurosa, le coloca al instante en la mesa un plato hondo (como poza del rio turbio), lleno hasta los bordes. El sobrino que viene de comer, se sonrie ante el humeante y atractivo realmuerzo
No más llegar de regreso a la casa, Hilda monta a cocinar un
paquete de arvejas marca La Lucha, y cuando estan listas, sienta al “pedilon en
casa ajena” con la olla enfrente, para que plato a plato y cucharada a
cucharada, de cuenta de TODO el contenido.
Al rato y ya
al borde del desmayo, los susodichos granos entran lentamente a la menuda
humanidad y salen en proyectil por boca y nariz del pálido muchacho, quien
suplicante pide no más , no más.
En ese momento la enojada mujer aprovecha para emitir la moraleja de este momento: esto es para que aprenda a no ser glotón. Si ya ud comio, porque tiene que ir a lambuciar en otras casas
Mas nunca en su vida este hermano probo este
rico plato, y si lo querías fastidiar,
lo invitabas a almorzar y le ponías enfrente un plato de arvejas, para verlo
salir de retroceso como diablo frente a una cruz.

Tengo media hora riéndome jajaaj
ResponderEliminarBuenisimo...
ResponderEliminarEl "jartón" de Henry David. Es así como él aborreció a las arvejas
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