jueves, 2 de octubre de 2014
jueves, 10 de julio de 2014
El Genio en una botella.
El carácter de los Aguilar se expresa en variantes tan disimiles como:
1. la persistencia hasta conseguir un objetivo, tal es el caso del abuelo JR quien trasnocho una y otra vez de manera insistente en los años 30 del siglo pasado para conquistar a la renuente Hilda a punta de serenatas cantando a dúo con su inseparable Juan Ramón Barrios.
2. la multifuncionalidad de labores como el ejemplo de Henry David
quien se graduó de docente, de abogado, de locutor y era cantante profesional amen de tremendo hermano.
3.el ingenio para solventar situaciones inesperadas como aquella navidad que Hilda mando a quitarle una puerta a un baño para usarla como tabla de hacer hallacas.
4.lo manofloja que es aquella característica de ceder a otros bienes y metálico sin ningún interés mas que el de ayudar al prójimo
5.el metomentodo que es esa variabilidad innata que los lleva en un conversación a no mantener la boca debidamente cerrada para que no entren moscas, y opinar de costura, cocina o beisbol como todo un experto
Es que el genio de los Aguilar no viene en una botella como el del cuento vsino en los genes
viernes, 9 de mayo de 2014
La abuela bertha vuelve al mar.....
En los años 40 del siglo pasado, la abuela Bertha se colgaba del brazo de su "benjamin" Lucas Vicente y tomando el vagón en la estación de ferrocarril de San Jacinto, se movia durante el viaje entre gente humilde, bultos diversos y animales pequeños en cajas y jaulas, hasta llegar 4 horas mas tarde luego de fuertes bamboleos y el chucuchuchucu del tren llegar al caluroso Moron, para asistir al ritual religioso de semana santa, donde se realiza la bendición del mar.
Pasaron 50años sin que la sonriente matrona aguilar viera un oleaje o sintiera el agradable olor a salitre, hasta que un insistente nieto se le colgó literalmente al TioLucas para que le dejara llevar la anciana a un día playero con una caravana de toda la familia.
Lucas para reforzar su negativa aduce algunas razones que detallamos:
la abuela ya conoce el mar y eso no ha cambiado en años, sigue igual de salado el mar y fuerte el sol.
luego dice que el no va para cuidarla y que quien estará pendiente de sus medicinas.
mas adelante suelta que le podría hacer mal un viaje tan largo con lo anciana y frágil que ella esta.
También dice LV que para hecharse agua en el cuerpo ya teníamos la regadera del baño.
O que para agarrar sol, estaba el jardín.
y dijo, dijo , y dijo hasta que cedió.
Y por primera vez esta esta generación de varones aguilares disfrutan de un día de playa sin estar pendientes de tangas, curvas o lolas, y toda la atención se la lleva la noble abuela y su calida sonrisa al mojarse los pies en el mar luego de medio siglo de ausencia.
La abuela se recupera de una caída y se mueve con una andadera de aluminio. Y es con este instrumento inventado por un Da Vinci contemporaneo que Bertha Aguilar, se enfrenta al fuerte oleaje de el balneario "Mi Bohio"
Durante unas semanas no se hablo de otra cosa en la familia que ese día de playa con la abuela
playa mama¡
Es sábado y aun no se muestra en la la bóveda celeste el Sr de los calores y en el apartamento 1B hay una actividad casi febril...... Vamos a un día de playa con mamahilda.
Desde anoche el tema de excitación entre los "pelaos"como le dicen los gochitos a los mas pequeños de la familia, es el baño de mar de este fin de semana.
El destino es disfrutar de un dia de playa en unas casas de reciente construcción, pareadas o amorochaditas en boca de aroa llamadas "Los Corales".
1er acto
La maleta de hilda lo primero que lleva es un sartén eléctrico que alguna vez tuvo una etiqueta Oster y que esta por dentro ennegrecido de tanto uso. Hoy seria denominado como un aparato 4x4 o todo terreno, dado que se enchufa en la mañanita para hervir el agua para hacer cafe, al mediodia se transforma en una fuente para hacer una pasta con atun y en la noche es un flamante budare para unas ricas arepas.
2do acto
A las 6:30am se ve una figura alta y regordita, vestida con una especie de batola sin mangas, de diseño personal. Este es el lock de baño playero de Hilda, que esta sentada en la arena con las piernas extendidas y el mar mojandole los pies. Ella esta excavando , para sacar "chipes" que se van con todo y caparazón hasta el fondo de una lata de leche de color azul profundo marca "reina del campo", que esta llena hasta un tercio con agua de mar, para que los conchudos y salados animales, se mantengan vivos, y dejen salir la arena que atrapan cuando se cierran, si los trasportas sin agua salada. Ellos son el ingrediente principal de una salsa para unos espaguetis que lleva full tomate, cebolla y ajo.
3er acto
rojos como un camarón, calientes como si trajeran fiebre pero felices, vienen los aguilar Vasquez de regreso a las 6pm de este domingo donde se rompió la rutina de juegos de pelota de trapo de los fines de semana en la Urbanización Gil Fortoul.
sábado, 8 de febrero de 2014
Crimen y
Castigo 2
La que impone castigos, carácter y corrección
de las faltas a los locos bajitos de los Aguilar Vásquez, es Hilda,
dado que José Rafael, cuando ella le asigna esta faena, posterga de manera indefinida el
castigo usando una expresión que a todos
nos hace sonreír a escondidas: LA PROXIMA VEZ.
Sentada dándole con energía a un pedal gastado donde esta escrita la
palabra Singer, Hilda realiza simultáneamente 3 acciones con C mayúsculas (como
las actuales multitasking madres): Cocer, Cocinar y Controlar a los revoltosos.
Llega un momento en que la obediencia a las
ordenes repetidas de “aplacarse” se
desaparece y los 2 hermanos, que están armando el alboroto en la sala, reciben
un certero taconazo, enviado con absoluta puntería olímpica, desde la esquina de
la costura.
Un sábado con permiso de la Sra. uno de los
hijos, se fue en la mañana a la casa de un compañerito, cerca del elevado de pata e palo, para hacer
una tarea escolar.
Pasó el mediodía, lo invitaron a comer, siguió jugando y
llego el crepúsculo. Mientras, la atribulada madre, que había olvidado el
permiso dado, ya tenía el parte de localizar a su muchachito con los bomberos, la policía y hasta el hospital Central, se fue con su amigo el Dr
Méndez Rojas, en la Emergencia Pediátrica, pensando que algo le había ocurrido.
Semiderruida y bañada en llanto esta Hilda, rodeada por sus vecinas la Sra. Romero y Eloísa
Duran en la entrada del apartamento 1B, cuando divisa la delgada figura del supuesto extraviado. Quiebra
una rama de la acacia que está en el
frente y con ella apunta hacia las canillitas del hijo, y sin dejarle emitir ni una disculpa le dice:
Si no me
mataste del susto muérgano, me muero dándote una paliza por callejero
martes, 4 de febrero de 2014
Crimen y Castigo
Como el
título de la novela de Fedor, nos
referiremos a algunos castigos, que empleaban los adultos de esta familia, para intentar enseñar o enderezar a los “traviesos” locos bajitos. (que no eran pocos).
Jartoneria:
Para
Hilda, este pecado venial, que se caracteriza por el apetito insaciable, se
combate suministrando más dosis de la materia “comestible” controversial, que a diferencia del
tratamiento de la medicina homeopática , acá no es dosis baja, sino dosis
masiva.
Sale Hilda, luego de darle a la prole un
almuerzo de Torticas en caldo, rumbo a
la casa de chela, llevando consigo en una mano vestidos ya cortados y en la
otra a uno de los hijos.
No más traspasar la puerta y después de la
ceremoniosa bendición, el niño se va hacia el patio interior a donde llegan los
olores de lo que será la comida del temido Manuel Yanez: Arbejas verdes con
chuleta de cochino, arroz blanco y tajadas de platano maduro.
Arbejas¡ exclama el pequeño de pantalones
cortos, y la tia presurosa, le coloca al instante en la mesa un plato hondo (como poza del rio turbio), lleno hasta los bordes. El sobrino que viene de comer, se sonrie ante el humeante y atractivo realmuerzo
No más llegar de regreso a la casa, Hilda monta a cocinar un
paquete de arvejas marca La Lucha, y cuando estan listas, sienta al “pedilon en
casa ajena” con la olla enfrente, para que plato a plato y cucharada a
cucharada, de cuenta de TODO el contenido.
Al rato y ya
al borde del desmayo, los susodichos granos entran lentamente a la menuda
humanidad y salen en proyectil por boca y nariz del pálido muchacho, quien
suplicante pide no más , no más.
En ese momento la enojada mujer aprovecha para emitir la moraleja de este momento: esto es para que aprenda a no ser glotón. Si ya ud comio, porque tiene que ir a lambuciar en otras casas
Mas nunca en su vida este hermano probo este
rico plato, y si lo querías fastidiar,
lo invitabas a almorzar y le ponías enfrente un plato de arvejas, para verlo
salir de retroceso como diablo frente a una cruz.
miércoles, 29 de enero de 2014
Hilda camino
de San Cristóbal
(manuscrito original, escrito a 4 manos por Hernán y Margiory)
La gran imaginación y destreza manual de Hilda Ramona, va
unida a una compasión infinita hacia todos los seres humanos que se
encontraban colocando su mercancía en
las vías públicas, en especial con los vendedores de chucherías hechas en casa
como: majarete, conservas, manducas, hallaquitas o a los expendedores de las
frutas de temporada.
El solo hecho de estar parado en una esquina, era motivo
para que Hilda se preocupara por esa persona
y expresara” que le pasara a ese señor o señora o niña, a lo mejor no ha
vendido nada.
A Mundo¡ es la expresion que precede a la orden perentoria de la mujer diciendole al hijo: Párate
Hernán, para comprarle alguna cosita a esa gente. Lógicamente, con esta filosofía, un paseo
o un viaje con Hilda se llevaba más
tiempo del normal y si el viaje era hacia San Cristóbal, las oportunidades de
ir encontrando a quien hacerle el bien, se ven multiplicadas, comprando en cada
pueblito, estación de gasolina o en sitio de parada.
El carro se iba llenando
de mangos, nísperos, naranjas, parchitas, mamones, lechosas, parchas,
chicharrones, morcillas, carne de cochino
……. y pare de contar. Ya en la maletera no cabía mas nada, de manera que
esas frutas, se desparramaban por el piso del noble “Acadian”. Los únicos que quedaban por fuera de las posibilidades de compra en este
literal “Amazon Vial” eran los
animalitos caseros como loros,
morrocoyes, monos y hasta un oso
hormiguero, que la gente sacaba a vender
como una oportunidad de ponerse en unos “churupitos”
Todo desplazamiento a San Cristóbal, se ve
coronado por un paso a la vecina población de Cúcuta, donde inevitablemente
teníamos que ir, pues, un viaje
de Hilda al Táchira, no estaba completo, sino satisfacíamos su pasión
por las manualidades.
Así que arrancamos temprano en la mañana, luego del respectivo desayuno,
rumbo a la frontera, iniciando con una
visita a la calle de las “cacharrerías”,
donde se abastecía de los elementos de goma para rematar las muñecas de trapo,
que están esperando en el cuarto de la
costura en Barquisimeto. Así sale HR, de las tiendas cargada de “caritas”, “manos” y “pies. Después de éstas
compras y de las que se hacían en el Hipermercado Ley y el gigantesco “Tia” del centro de la ciudad, emprendíamos el
regreso, ya cayendo la tarde, listos para abastecernos de Café Galaviz y Bocadillos Veleños , en los abastos ubicados en La Parada, poblado
cercano al Puente Santander.
Finalizamos la
compra y salimos a buscar a Hilda, encontrándola que venía muy contenta pues según comentó “ le había hecho
un favor a un pobre señor, que no había
vendido nada, comprándole toda la
existencia , de unos esos perfumes famosos que uds usan y así ya
tenía los regalos navideños,”. Y en señal de triunfo , sacó de la bolsa una
caja de “Don Paco” , marca en que la picardía del colombiano había trastocado a
“Paco Rabanne”
Fabricantes de Sueños:
Las damas de esta familia tienen una
destreza casi innata con las manos y el ingenio muy aguzado. No solo copian muy bien, los modelos
de vestidos, muñecas y disfraces de moda
( como si fueran asiáticas de ojos rasgados descendientes de la dinastía MING),
sino que crean los suyos propios que
ponen a volar las fantasías y los sueños de los más pequeños.
Veámoslas en una tarde cualquiera en sus
labores de tela, hilo y zurcidos.
Hilda con el tanque repleto de “gasolina de alto octanaje”, esta ataviada con un vestido crema de 2 tonos,
que por los lados tiene un “anexo” en forma de cuña para darle cabida al voluminoso
vientre. En el centro del torax, algunas
“burusitas” y una que otra gota ya seca,
dejaron sus huellas, y como si fuese un mapa alimentario, estampado en el pecho de la Sra de la casa, orientan sin lugar a ninguna duda, lo que preparó
y consumió esta trabajadora
incansable, en el desayuno y el almuerzo.
La máquina Singer de mil batallas, esta con
sus cuatro gavetas frontales abiertas, como bocas hambrientas, mostrando los hilos de colores
vivos, las tijeras y los blancos botones,
que adornaran a la muñeca empiyamada, que Hilda está elaborando.
Se le surca la frente con 5 delgadas líneas
tortuosas de afan, cuando se inclina e intenta pasar el hilo previamente
humedecido con la punta de la lengua, por el estrecho huequito de la aguja.
La laboriosa labor culmina cuando HR ajusta y zurce en los bordes, la
sonriente cara regordita de plástico,
que compro en Cúcuta, y deja entonces lista la dormilona muñeca, de la nueva serie
que está creando, que tiene como sello de identidad: unas largas piernas, un gorro arruchado y los cabellos arreglados con unas trenzas.
Chela es en extremo meticulosa. Prepara la
sala para el trabajo como un
torero lo hace con su atuendo, cuando va a una tarde de faena. Trae cada corte de tela, los
patrones de las revistas y lo dispone todo sobre las sillas de pala marrones de la sala. Busca
en la despensa su hidrocarburo
particular: una lata de avena en hojuelas
LASSIE o de unas bolsas de mani
salado JACK, que coloca al alcance de la mano, para ir consumiendo poco a poco
en las siguientes 5 horas.
Chela se hunde el vestido ancho con las manos a la altura de
los muslos y se sienta para iniciar un
incesante pedaleo con el pie derecho, mientras que el izquierdo mece la cuna de
otro de los vástagos, que como por arte
de magia, le brota de las entrañas, cada año desde que se casó con Manuel Yánez.
Bertha es la mas LIGHT de las 3 mujeres.
De andar
erguido y paso ligero, cada tarde le dedica un rato a la obra artesanal de tela
de mezclilla, que está elaborando. Mira
la muñeca a medio hacer y sonríe
imaginando lo mucho que se alegrara Alicia Pastora en su cumpleaños cuando le
entregue su regalo.
La abuela Inicia sus oficios después de tomarse un café clarito que es su combustible personal,
ingerido religiosamente a las 3pm, se fuma
un cigarrillo sin filtro Bandera Roja y se sienta en la mecedora rojiblanca de
mimbre , con su “caja de cartón de sastre” y desde su bunker y puesto de
vigilancia en el medio de la sala, le va dando puntadas con la aguja a una
figura delgada de cara alargada como las pinturas del Greco, de cabellos negros rizados hechos con estambres, que tiene la boca redonda hecha con
hilo rojo subido de tono.
domingo, 26 de enero de 2014
27 de Enero de 1911
En la nebulosa y fría mañana de un 27 de Enero de 1911, sale Petra Aguilar presurosa de Licua a buscar la comadrona de la cercana población de Duaca, pues su hermana
Bertha “rompió fuentes” y entro en cuenta regresiva para traer a José Rafael a este pacificado (a la fuerza) País.
25 años más tarde, en la madrugada del 15 de
Abril, por ser el santo de Hilda Vásquez,
se ve la delgada figura de José Rafael, dirigiendo sus pasos con su “curruña” el compositor
y cantante Juan Ramón Barrios, hacia la calle Bruzual ( hoy carrera 22) entre calles Obispo e Iribarren ( hoy 26 y 27) donde vivía
la severísima Mama Coca, guardiana y custodia de
las niñas Dorante y de Hilda y Chela, las
2 hijas del compadre Rafael Vásquez.
El duo de artistas vestidos “estilo dandy” le
estrenan a la guapa hilda para su cumpleaño, un bolero escrito a 4 manos por
los amigos Aguilar/Barrios titulado TU
SONRISA, que más tarde sonaría como todo un éxito, en la hora romántica de los Hermanos Seguras
por radio Lara.
Hilda le deja caer una rosa desde la ventana
al cortejante JR, en señal de aceptación como pretendiente, para que justo un
año más tarde, Ir de la mano del serio y erguido Don Rafael, camino del altar
donde la espera con su mejor sonrisa José Rafael Aguilar.
miércoles, 22 de enero de 2014
Las hermanas dinamita
Don Rafael
observa que hay una sana rivalidad
casi desde la cuna entre las hermanitas Vásquez Cárdenas.
Al
fallecerle su esposa precozmente, luego de parirle a Eduardo Antonio,
el varón
de la camada, se vio Rafael Vásquez en
la necesidad de acudir con
la comadre Socorro Dorante, que ya construyo su
propio caserón de
amplios corredores, en
las colinas que están al este de la Ciudad,
colindando con el pueblo de Santa
Rosa. Le solicita el atribulado padre que
le reciba a las disimiles niñas y lo ayude
con la crianza y formación.
Hilda Ramona blanca
como la leche es más robusta que la menuda y morenita Rafaela, y lleva siempre
las de ganar, cuando los ánimos se caldean entre ellas.
Una queja frecuente de la hermana menor, es que
Hilda, le deja los oficios más fuerte a ella, que es “más enclenquita” o que
se hace la tonta, como ocurre cuando le da por pasearse por la cocina y meterle cucharazos furtivos al cuenco de maicena.
Algunas veces Rafaela (o Chela como le dicen),
consigue que castiguen a la insaciable
HR, como la vez que trajo a su madrina Socorro, hasta el cuarto compartido,
para que revisara debajo de la cama de Hilda, donde se encontraban los restos
del dulce de cabello de ángel, que insólitamente aun humeante, se había reducido hasta la mitad en la olla.
Así que la “glotona” HR, se pasa parte de la mañana en el patio a pleno sol,
arrodillada sobre unas piedras
pequeñas torturadoras.
En la madrugada con sus rodillas aun adoloridas, Hilda sonriente, cobra venganza y vacía su bacinilla repleta de las aguas de
desecho, en el recipiente de los aseos nocturnos de su hermana menor, quien horrorizada, al
levantarse, tiene que botar sin chistar, los excrementos y orines de las
2.
Chela no pierde
oportunidad de burlarse de los cabellos crespos de su hermana, quien luego
del baño, aplaca la pollina sobre la frente (al estilo francés con un rompecorazones) alisándola con jabón azul, y
a su vez, HR se mofa de las “piernitas de paraulata llanera” de Chela, sin
saber que se está adelantando en el tiempo a mencionar una de las especímenes de
las que serán las compañeras inseparables de su hermana: la colección en el patio
de aves cantoras.
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