jueves, 2 de octubre de 2014

El Ogro en piyamas.

 

   Para los traviesos Aguilar/Yánez hay una figura que infunde temor y respeto con solo verle la sombra: Manuel Yánez(MY)

   Este personaje comanda una cuadrilla de aprendices de mecánicos, en su taller situado en la carrera 22 entre Avenida Vargas y calle 19. Allí se bajan motores, se lavan tuercas en baldes y se engrasan rolineras bajo su férrea dirección. Es que los ojo de Don Manuel de parpados abultados, vigilan que toda herramienta este en su debido y señalado  lugar y ni una sola gota de aceite caiga al piso. Tu puedes entrar de paso a este "santuario" de automóviles desarticulados y no mancharte ni las suelas de las alpargatas.

   De un tiempo para acá MY no usa camisa y se deja el pantalón azul  de la piyama como única prenda. Lo vemos así, en un ir y venir incesante  con su descomunal figura, pasando por la puerta que une al taller con la casa familiar de los Yanes, espantando  a patadas al perro que duerme tranquilo en la sala y espetándole a la tía chela a pleno pulmón: CHEEEEELA HAMBRE.

   Para MY los horarios de comida son sagrados 7am/12m/7pm, y así con la precisión de  un tren ingles a esa hora aparece este "vagón" en tromba a ingerir sus alimentos. Si no es de su agrado lo que esta servido, el piso recibe platos, cubiertos y hasta el mantel de cuadros blancos y rojos. Por el contrario si el bistec esta medio hecho, las tajadas doradas y arroz sueltecito, deja las losa tan limpia que ni lavarla haría falta y  el eructo de satisfacción es de tal estruendo que se oye en todo el patio alborotando la jaula de los múltiples pájaros  de chela.
  

jueves, 10 de julio de 2014


















El Genio en una botella.

  El carácter de los Aguilar se expresa en variantes tan disimiles como:
1. la persistencia hasta conseguir un objetivo, tal es el caso del abuelo JR quien trasnocho una y otra vez de manera insistente en los años 30 del siglo pasado para conquistar a la renuente Hilda a punta de serenatas cantando a dúo con su inseparable Juan Ramón Barrios.
2. la multifuncionalidad de labores como el ejemplo de Henry David
quien se graduó de docente, de abogado, de locutor y era cantante profesional amen de tremendo hermano.
3.el ingenio para solventar situaciones inesperadas como aquella navidad que Hilda mando a quitarle una puerta a un baño para usarla como tabla de hacer hallacas.
4.lo manofloja que es aquella característica  de ceder a otros bienes y metálico sin ningún interés mas que el de ayudar al prójimo
5.el metomentodo que es esa variabilidad innata que los lleva en un conversación a no mantener la boca  debidamente cerrada para que no entren moscas, y opinar de  costura, cocina o beisbol como todo un experto
Es que el genio de los Aguilar no viene en una botella  como el del cuento vsino en los genes

viernes, 9 de mayo de 2014



















La  abuela bertha vuelve al mar.....


   En los años 40  del siglo pasado, la abuela Bertha se colgaba del brazo de su "benjamin" Lucas Vicente y tomando el vagón en la estación  de ferrocarril de San Jacinto, se movia durante el viaje  entre gente humilde, bultos diversos  y animales pequeños en cajas y jaulas,  hasta llegar 4 horas mas tarde luego de fuertes  bamboleos y el  chucuchuchucu del tren llegar al   caluroso Moron,  para asistir al ritual religioso de semana santa, donde se realiza  la bendición del mar.
   Pasaron 50años sin que la  sonriente matrona aguilar viera un oleaje o sintiera el agradable olor a salitre,  hasta que un insistente nieto se le colgó literalmente al TioLucas   para que le dejara llevar la anciana a un día playero con una caravana de toda la familia.
   Lucas para reforzar su negativa aduce algunas razones que detallamos:
 la abuela ya conoce el mar y eso no ha cambiado en años, sigue igual de salado el mar y fuerte el sol.
 luego dice  que el no va para cuidarla y que  quien estará  pendiente de sus medicinas.
mas adelante suelta  que le podría hacer mal un viaje tan largo con lo anciana y frágil  que ella esta.
También dice LV que para hecharse agua en el cuerpo  ya teníamos la regadera del baño.
O que para agarrar sol, estaba el  jardín.
y dijo, dijo , y dijo hasta que cedió.
   Y por primera vez esta esta generación de varones  aguilares disfrutan de un día de playa sin estar pendientes de tangas, curvas o lolas, y toda la atención se la lleva la noble abuela y su calida sonrisa al  mojarse los pies  en el mar luego de medio siglo de ausencia.
  La abuela  se recupera de una caída y  se mueve con una  andadera de aluminio. Y es con  este instrumento inventado por un Da Vinci contemporaneo que Bertha Aguilar, se enfrenta al fuerte oleaje de el balneario "Mi Bohio"
   Durante unas semanas no se hablo de otra cosa en la familia que ese día de playa con la abuela
   


 


 playa mama¡

   Es sábado y aun no se muestra en la la bóveda celeste  el Sr de los calores y en el apartamento 1B hay una  actividad casi febril...... Vamos a un día de playa con mamahilda.

   Desde anoche el tema de excitación entre los "pelaos"como le dicen los gochitos a los mas pequeños de la familia, es el baño de mar de este fin de semana.

  El destino es disfrutar de un dia de playa  en unas casas   de reciente  construcción,  pareadas o amorochaditas en boca de aroa llamadas "Los Corales". 

1er acto 

La maleta de hilda lo primero que lleva es un sartén eléctrico que alguna vez tuvo una etiqueta Oster y que esta por dentro ennegrecido de tanto uso.   Hoy seria  denominado como un aparato   4x4 o todo terreno, dado que  se enchufa  en la mañanita para  hervir el agua para hacer cafe,  al  mediodia se transforma  en una fuente para hacer  una pasta con atun y en la noche es un flamante budare para unas ricas arepas. 

2do acto

   A las 6:30am se ve una figura alta y  regordita, vestida con una especie de  batola sin mangas,  de diseño personal. Este es el   lock de baño playero de Hilda, que esta  sentada en la arena con las piernas extendidas y el mar mojandole los pies. Ella esta excavando , para sacar "chipes" que se van con todo y caparazón hasta el fondo de  una lata de leche de color  azul profundo marca  "reina del campo", que esta llena hasta  un tercio con agua de mar, para que los conchudos y salados animales,  se mantengan vivos, y dejen salir la arena que atrapan cuando se cierran, si los trasportas sin agua salada. Ellos son el ingrediente principal de una salsa  para unos espaguetis que lleva full tomate, cebolla y ajo.

3er acto

    rojos como un camarón,  calientes como si trajeran fiebre pero felices,  vienen los aguilar Vasquez de regreso a las 6pm de este domingo donde  se rompió la rutina de juegos de pelota de trapo de los fines de semana en  la  Urbanización Gil Fortoul. 

   

   

sábado, 8 de febrero de 2014












Crimen y Castigo 2

   La que impone castigos, carácter y corrección de las faltas a  los  locos bajitos de los Aguilar Vásquez, es Hilda,  dado que José Rafael,  cuando ella le asigna  esta faena, posterga de manera indefinida el castigo usando  una expresión que a todos nos hace sonreír a escondidas: LA PROXIMA VEZ.
  Sentada  dándole con energía  a un pedal gastado donde esta escrita la palabra Singer, Hilda realiza simultáneamente 3 acciones con C mayúsculas (como las actuales multitasking madres): Cocer, Cocinar y Controlar a los revoltosos.
   Llega un momento en que la obediencia a las ordenes repetidas  de “aplacarse” se desaparece y los 2 hermanos, que están armando el alboroto en la sala, reciben un certero taconazo, enviado con absoluta puntería olímpica, desde la esquina de la costura.
   Un sábado con permiso de la Sra. uno de los hijos, se fue en la mañana a la casa de un compañeritocerca del elevado de pata e palo, para hacer una tarea escolar. 
   Pasó el mediodía, lo invitaron a comer, siguió jugando y llego el crepúsculo. Mientras, la atribulada madre, que había olvidado el permiso dado, ya tenía el parte de localizar a su muchachito con  los bomberos, la policía y hasta el  hospital Central, se fue con su amigo el Dr Méndez Rojas, en la Emergencia Pediátrica, pensando que algo le había ocurrido.
   Semiderruida y bañada en llanto esta Hilda,  rodeada por sus vecinas la Sra. Romero y Eloísa Duran  en la entrada  del apartamento 1B,  cuando divisa  la delgada figura del supuesto extraviado. Quiebra una rama de la  acacia que está en el frente y con ella apunta hacia las canillitas del hijo, y sin dejarle emitir ni una disculpa le dice: 
   Si no me mataste del susto muérgano, me muero dándote una paliza por callejero

martes, 4 de febrero de 2014








Crimen y Castigo

   Como el título de la novela de Fedor,  nos referiremos a algunos  castigos, que  empleaban los adultos de esta familia, para intentar  enseñar o enderezar a los “traviesos” locos bajitos. (que no eran pocos).
   Jartoneria:
    Para Hilda, este pecado venial, que se caracteriza por el apetito insaciable, se combate suministrando más dosis de la materia “comestible”  controversial, que a diferencia del tratamiento de la medicina homeopática , acá no es dosis baja, sino dosis masiva.
  
    Sale Hilda, luego de darle a la prole un almuerzo  de Torticas en caldo, rumbo a la casa de chela, llevando consigo en una mano vestidos ya cortados y en la otra a uno de los hijos.
   No más traspasar la puerta y después de la ceremoniosa bendición, el niño se va hacia el patio interior a donde llegan los olores de lo que será la comida del temido Manuel Yanez: Arbejas verdes con chuleta de cochino, arroz blanco y tajadas de platano maduro.
  Arbejas¡ exclama el pequeño de pantalones cortos, y la tia presurosa, le coloca al instante en la mesa  un plato hondo (como poza del rio turbio),  lleno hasta los bordes. El sobrino que viene de comer, se sonrie ante el humeante y atractivo realmuerzo
   No más  llegar de regreso a la casa, Hilda monta a cocinar un paquete de arvejas marca La Lucha, y cuando estan listas, sienta al “pedilon en casa ajena” con la olla enfrente, para que plato a plato y cucharada a cucharada, de cuenta de TODO el contenido.
Al rato y ya al borde del desmayo, los susodichos granos entran lentamente a la menuda humanidad   y salen en proyectil  por boca y nariz del pálido muchacho, quien suplicante pide no más , no más.
     En ese momento la enojada mujer aprovecha para emitir la moraleja de este momento:   esto es para que aprenda a no ser glotón. Si ya ud comio, porque tiene que ir a lambuciar en otras casas
   Mas nunca en su vida este hermano probo este rico plato, y  si lo querías fastidiar, lo invitabas a almorzar y le ponías enfrente un plato de arvejas, para verlo salir de retroceso como diablo frente a una cruz.
  
  

miércoles, 29 de enero de 2014













                                   Hilda camino de San Cristóbal
 (manuscrito original, escrito a 4 manos por Hernán y Margiory)

    La  gran imaginación y destreza manual  de Hilda  Ramona, va  unida a una compasión infinita hacia todos los seres humanos que se encontraban colocando su mercancía  en las vías públicas, en especial con los vendedores de chucherías hechas en casa como: majarete, conservas, manducas, hallaquitas o a los expendedores de las frutas de temporada.
   El solo hecho de estar parado en una esquina, era motivo para que Hilda se preocupara por esa persona  y expresara” que le pasara a ese señor o señora o niña, a lo mejor no ha vendido nada. 
   A Mundo¡ es la expresion que precede a la orden perentoria de la mujer diciendole al hijo: Párate Hernán, para comprarle alguna cosita a esa gente. Lógicamente, con esta filosofía, un paseo o  un viaje con Hilda se llevaba más tiempo del normal y si el viaje era hacia San Cristóbal, las oportunidades de ir encontrando a quien hacerle el bien, se ven multiplicadas, comprando en cada pueblito, estación de gasolina o en sitio de parada. 
   El carro se iba llenando de mangos, nísperos, naranjas, parchitas, mamones, lechosas, parchas, chicharrones, morcillas, carne de cochino   ……. y pare de contar. Ya en la maletera no cabía mas nada, de manera que esas frutas, se desparramaban por el piso del noble “Acadian”. Los únicos que quedaban por fuera de las posibilidades de compra en  este literal  “Amazon Vial” eran los animalitos caseros como  loros, morrocoyes, monos y hasta  un oso hormiguero, que la gente  sacaba a vender como una  oportunidad  de ponerse en unos “churupitos”
    Todo desplazamiento a San Cristóbal, se ve coronado por un paso a la vecina población de Cúcuta, donde inevitablemente teníamos que ir,  pues, un  viaje  de Hilda al Táchira, no estaba completo, sino satisfacíamos su pasión por las manualidades. 
   Así que arrancamos temprano en  la mañana, luego del respectivo desayuno, rumbo a la frontera, iniciando con  una visita a  la calle de las “cacharrerías”, donde se abastecía de los elementos de goma para rematar las muñecas de trapo, que están  esperando en el cuarto de la costura en Barquisimeto. Así sale HR, de las tiendas cargada de  “caritas”, “manos” y “pies. Después de éstas compras y de las que se hacían en el  Hipermercado  Ley y el gigantesco  “Tia” del centro de la ciudad, emprendíamos el regreso, ya cayendo la tarde, listos para  abastecernos de Café Galaviz  y Bocadillos Veleños ,  en los abastos ubicados en La Parada, poblado cercano al Puente Santander.
    Finalizamos la  compra y salimos a buscar a Hilda, encontrándola que venía muy  contenta pues según comentó “ le había hecho un favor a un pobre señor,  que no había vendido nada, comprándole  toda la existencia , de unos esos perfumes famosos que uds usan y  así  ya tenía los regalos navideños,”. Y en señal de triunfo , sacó de la bolsa una caja de “Don Paco” , marca en que la picardía del colombiano había trastocado a “Paco Rabanne” 




 
 






 





     Fabricantes de Sueños:

   Las damas de esta familia tienen una destreza casi innata con las manos y el ingenio muy  aguzado. No solo copian muy bien, los modelos de vestidos, muñecas  y disfraces de moda ( como si fueran asiáticas de ojos rasgados descendientes de la dinastía MING), sino que crean  los suyos propios que ponen a volar las fantasías y los sueños de los más pequeños.
   Veámoslas en una tarde cualquiera en sus labores de tela, hilo y zurcidos.

    Hilda con el tanque repleto  de “gasolina de alto octanaje”,  esta ataviada con un vestido crema de 2 tonos, que por los lados tiene un “anexo” en forma de cuña para darle cabida al voluminoso vientre. En  el centro del torax, algunas “burusitas” y una que otra gota ya seca,   dejaron sus huellas, y como si fuese un mapa alimentario, estampado en el pecho de  la Sra de  la casa, orientan  sin lugar a ninguna duda, lo que   preparó  y consumió  esta trabajadora incansable, en el desayuno y el almuerzo.
   La máquina Singer de mil batallas, esta con sus cuatro gavetas frontales abiertas, como bocas  hambrientas, mostrando los hilos de colores vivos, las  tijeras y los blancos botones, que adornaran a la muñeca  empiyamada,  que Hilda  está elaborando.
   Se le surca la frente con 5 delgadas líneas tortuosas de afan, cuando se inclina e intenta pasar el hilo previamente humedecido con la punta de la lengua, por el estrecho huequito de  la aguja.
   La laboriosa labor culmina cuando HR  ajusta y zurce en los bordes,   la  sonriente cara regordita  de plástico, que compro en Cúcuta, y deja entonces  lista la dormilona muñeca, de la nueva serie que está creando, que tiene como sello de identidad: unas  largas piernas,  un gorro arruchado y  los cabellos arreglados con unas trenzas.

   Chela es en extremo meticulosa. Prepara la sala para  el trabajo  como un  torero lo hace con su atuendo, cuando va a una  tarde de faena. Trae cada corte de tela, los patrones de las revistas y lo dispone todo  sobre las sillas de pala marrones de la sala. Busca en la despensa  su hidrocarburo particular: una lata de avena en hojuelas  LASSIE o de unas  bolsas de mani salado JACK, que coloca al alcance de la mano, para ir consumiendo poco a poco en las siguientes 5 horas.
   Chela se hunde  el vestido ancho con las manos a la altura de  los muslos y se sienta para iniciar un incesante pedaleo con el pie derecho, mientras que el izquierdo mece la cuna de otro de los vástagos, que  como por arte de magia, le brota de las entrañas, cada año desde que se casó con Manuel  Yánez.


    Bertha es la mas LIGHT  de las 3 mujeres.
De andar erguido y paso ligero, cada tarde le dedica un rato a la obra artesanal de tela de mezclilla,   que está elaborando. Mira la muñeca  a medio hacer y sonríe imaginando lo mucho que se alegrara  Alicia Pastora en su cumpleaños cuando le entregue su regalo.  
    La abuela Inicia sus oficios  después de tomarse  un café clarito que es su combustible personal, ingerido religiosamente a las 3pm,  se fuma un cigarrillo sin filtro Bandera Roja y se sienta en la mecedora rojiblanca de mimbre , con su “caja de cartón de  sastre” y desde su bunker y puesto de vigilancia en el medio de la sala, le va dando puntadas con la aguja a una figura delgada de cara alargada como las pinturas del Greco,  de cabellos negros rizados hechos con  estambres, que tiene la boca redonda hecha con hilo rojo subido de tono.

domingo, 26 de enero de 2014
















27 de Enero de 1911

   En la nebulosa y fría mañana de  un 27 de Enero de 1911, sale Petra Aguilar  presurosa de Licua a buscar la comadrona de  la cercana población de Duaca, pues su hermana Bertha “rompió fuentes” y entro en cuenta regresiva para traer a José Rafael  a este pacificado (a la fuerza) País.
   25 años más tarde, en la madrugada del 15 de Abril,  por ser el santo de Hilda Vásquez, se ve la delgada figura de José Rafael, dirigiendo sus pasos con su “curruña” el compositor y cantante Juan Ramón Barrios, hacia la calle Bruzual ( hoy carrera 22) entre calles Obispo  e Iribarren ( hoy 26 y 27)  donde  vivía la severísima  Mama Coca, guardiana y custodia  de las niñas Dorante y de  Hilda y Chela, las 2 hijas del compadre Rafael Vásquez.
   El duo de artistas vestidos “estilo dandy” le estrenan a la guapa hilda para su cumpleaño, un bolero escrito a 4 manos por los amigos Aguilar/Barrios  titulado TU SONRISA, que más tarde sonaría como todo un éxito, en la hora romántica de los Hermanos Seguras por radio Lara.
   Hilda le deja caer una rosa desde la ventana al cortejante JR, en señal de aceptación como pretendiente, para que justo un año más tarde, Ir de la mano del serio y erguido Don Rafael, camino del altar donde la espera con su mejor  sonrisa  José Rafael Aguilar.  

miércoles, 22 de enero de 2014

















Las hermanas dinamita

 

   Don Rafael  observa que hay una sana rivalidad  casi desde la cuna entre las hermanitas Vásquez Cárdenas.

    Al fallecerle su esposa precozmente, luego de parirle a Eduardo Antonio,
el varón de la camada,  se vio Rafael Vásquez en la necesidad de acudir con
la comadre Socorro Dorante, que ya construyo su propio  caserón de
amplios corredores, en las colinas que están al este de la Ciudad,
colindando con el pueblo de Santa Rosa. Le solicita el atribulado padre  que
le reciba a las disimiles niñas y lo ayude con la crianza y formación.

   Hilda Ramona blanca como la leche es  más robusta   que la menuda y morenita Rafaela, y lleva  siempre  las de ganar, cuando los ánimos se caldean entre ellas.

    Una queja frecuente de la hermana menor, es que Hilda, le deja los oficios más fuerte a ella, que es “más enclenquita” o que se   hace la tonta, como ocurre cuando le da por  pasearse por la cocina y  meterle cucharazos furtivos  al cuenco de  maicena.

    Algunas  veces Rafaela (o Chela como le dicen), consigue que  castiguen a la insaciable HR, como la vez que trajo a su madrina Socorro, hasta el cuarto compartido, para que revisara debajo de la cama de Hilda, donde se encontraban los restos del dulce de cabello de ángel, que insólitamente aun humeante,  se había reducido hasta la mitad en la olla. Así que la “glotona” HR, se pasa parte de la mañana en el patio a pleno sol, arrodillada sobre unas piedras pequeñas torturadoras.

   En la madrugada   con sus rodillas  aun adoloridas, Hilda sonriente,  cobra venganza  y vacía su bacinilla repleta de las aguas de desecho, en el recipiente de los aseos nocturnos  de su hermana menor, quien horrorizada, al levantarse, tiene que botar sin chistar, los excrementos y orines   de las 2.

   Chela no pierde oportunidad de burlarse de los cabellos crespos de su hermana, quien luego del baño, aplaca la pollina sobre la frente (al estilo francés con un  rompecorazones) alisándola con jabón azul, y a su vez, HR se mofa de las “piernitas de paraulata llanera” de Chela, sin saber que se está adelantando en el tiempo a mencionar una de las especímenes de las que serán  las compañeras inseparables de su hermana: la colección en el patio de aves cantoras.